martes, 16 de agosto de 2011
viernes, 29 de octubre de 2010
Pesadillas
fué muy raro, hubo tormenta, pero viste en verano son siempre igual, puro amague, pasaba el vencedor por la 34, frenaba, solo estaba de paso, pobrecitos, creían que andaba de incógnito, pero las fichas se le caen de los bolsillos como a mi las malas ideas, aprovechó dejó sus carteles como señal, (sabés lo que es realmente un cartel? que loco, yo me enteré ayer, y después soñé)el que se sabe vencedor puede darse ciertos lujos, hasta el de fingir paciencia.Después vino el viaje hasta la fiesta, fue largo y lento pero llegamos, no faltaba nadie, ni la violencia, ni la indiferencia, ni la ciencia, hasta que me escapé, me escapé y me volví, y se dió vuelta el camión de leche ilolay, por hijo de puta se dió vuelta, por querer llegar, ahi se vuelve medio raro, pasó fabián, haciendo piruetas con su camioneta tocando bocina, cagandose de la risa, no te asustes al pedo, llegué rebien.
Ahora te voy a buscar
domingo, 5 de septiembre de 2010
lunes, 23 de agosto de 2010
Palabras
Hace unos 4 mil o 4 mil 500 millones de años, años mas años menos, la primera célula bebió el caldo del mar, y le gustó, y se duplicó para tener a quien convidar el trago.
Hace unos dos millones de años, la mujer y el hombre, casi monos, se irguieron sobre sus patas y alzaron los brazos y se entraron, y por primera vez tuvieron la alegría y el pánico de verse, cara a cara, mientras estaban en eso.
Hace unos 450 mil años, la mujer y el hombre frotaron dos piedras y encendieron el primer fuego, que los ayudo a defenderse del invierno.
Hace unos 300 mil años, la mujer y el hombre se dijeron las primeras palabras y creyeron que podían entenderse.
Y en eso estamos, todavía: queriendo ser dos, muertos de miedo, muertos de frío, buscando palabras....
Eduardo Galeano
jueves, 12 de agosto de 2010
yo modifico a roger wolfe y me chupa un huevo
Gente.
Pedazos de carne
con patas.
Dos cosas
que se llaman ojos.
Dos cosas
que se llaman pies.
Un boquete arriba
que llamamos boca.
Gente.
La hay de todos
los tamaños.
De todas las trazas
que se quieran
imaginar.
Gente.
Pedazos de carne
que se mueven.
Se abren.
Se cierran.
Degluten.
Culean.
Evacuan.
Hacen ruido.
Se agitan.
Y un buen día
se detienen
se derrumban
se callan
no respiran
ni ven
y se mueren.
Pero siguen
siendo gente.
Gente muerta.
Y gente
viva.
Y gente.
Por todas partes
gente.
La mujer
a la que llamo
amor
no es gente.
La gente
a la que llamo
amiga
no es gente.
La gente
a la que amo
no es gente.
La gente
a la que odio
es gente.
Gente.
Yo no soy gente.
Odio a la gente.
Gente.
No todos somos
gente.
lunes, 2 de agosto de 2010
neurona 0 - lunes 3
casi que no puedo estar alerta
el agua a punto de convertirse en café
primero hace de arma y me quema la piel
la pata de la cama aumenta su movimiento
y mueve un grito y una puteada de dedos de pie
que chocan con madera, avivada movediza, lustrada
pareciera que el pulover antes tuvo vida y leyó a cortazar
no muestra el cuello a la crisma ni la manga a las manos
mejor uso el que tenía ayer y me voy a buscar un beso y un abrazo
lunes, 19 de julio de 2010
viernes, 16 de julio de 2010
no soy chak norris, no
pero me salen bigotes a lo charls bronson
igual los dos ya estan viejos para andar a las quemas
la mayoría de las veces soy tan callado
pero por dentro ando a los patadones
como el del apache contra mejico
yo se que no me creés
todas las cosas que te digo
que suelo ser rutino
aburrido.
no me sale,
de cara
ser atrevido
a veces soy en otro compás
soy otro idioma
que siento y digo lo mismo
aunque parezca otra cosa
algunos saben que la belleza
produce sonrisas o se torna venenosa
ahora que llego a esta parte
de esto que no es poesía
me olvidé para que escribía
guer is de sailens?
SILENCIO SILENCIO SILENCIO SILENCIO SILENCIO
SILENCIO SILENCIO ________ SILENCIO SILENCIO
SILENCIO SILENCIO ________ SILENCIO SILENCIO
SILENCIO SILENCIO ________ SILENCIO SILENCIO
SILENCIO SILENCIO ________ SILENCIO SILENCIO
SILENCIO SILENCIO SILENCIO SILENCIO SILENCIO
SILENCIO SILENCIO SILENCIO SILENCIO SILENCIO
miércoles, 23 de junio de 2010
Canción para los días de la vida
voy a ver si puedo correr
Con la mañana silbándome en la espalda
o mirarme en las burbujas.
Tengo que aprender a volar
entre tanta gente de pie.
Cuidan de mis alas unos gnomos de lata
que de noche nunca rien.
Si la lluvia llega hasta aquí
voy a limitarme a vivir.
Mojaré mis alas como el arbol o el angel
o quizás muera de pena.
Tengo mucho tiempo por hoy
los relojes haran que cante
Y la espuma gira en torno a mi piel
me han puesto manos para hablarle
a las cosas de mi.
Y al fin mi duende nació
tiene orejas blancas
como un soplo de pan y arroz
Y un hongo como nariz
cuatro pelos locos
y un violín que nunca calla
solo se desprende y es igual a las guirnaldas.
Este dia es algo de sal
me dejó vibrando al nacer
pesa y es liviano como un hilo sin nombre
suena un poco a mi guitarra.
Tengo que aprender a ser luz
entre tanta gente detras.
Me pondré las ramas de este sol que me espera
para usarme como al aire.
Y es que al fin mi duende se abrió
tiene un corazón de mantel y batón
y un guiño al ver que todo es verdad.
Ya los gnomos cuiden
a un violín que siempre canata
nunca se adormece y es igual a las guirnaldas.
Y es que nunca calla, solo se desprende
y es igual a las guirnaldas.
lunes, 14 de junio de 2010
título en trámite
¿ves?
jueves, 10 de junio de 2010
Mundial
1)Argentina sale campeón gracias a maradona
2)Argentina no sale campeón culpa de maradona
3)Dije dos no se para que mierda leen esta parte
para el próximo mundial, solo deseo estar con la mujer que amo, haber grabado uno o dos discos y poder viajar al mundial, pero a bailar por las calles brasileras..bailar hasta que se me gasten los pies, bailar como si la muerte hubiese pasado ayer, y solo quede mañana, para seguir bailando...
martes, 8 de junio de 2010
200 años

Para eso del 25 de mayo y los 200 años en un campo acá cerca de mi casa, le metieron cuchillo en el cogote a 4 chanchos, fiero sonido para un despertar, jamás sabré el tamaño de los bichos, pero que fuerza que desgarrafunción,que grito espantoso, armónicos por todos lados sobre un pedal grave, el hijo de la vecina lloraba, nunca había escuchado él, a mi me daban ganas de llorar, ya había escuchado yo, derretir la grasa, festejar con vino, 200 años que de alguna concha han parido este país, prendan fuego, maten chanchos, choquen las copas, alimenten a las moscas...y yo...no se crean...adonde estoy yo??
jueves, 20 de mayo de 2010
miércoles, 19 de mayo de 2010
Viajaciones
continuará (jaja siempre quise poner eso)
miércoles, 12 de mayo de 2010
Contrariedades
viernes, 7 de mayo de 2010
El beso de la mujer araña.-
Siempre me llamó la atención que, con lo que adoraba Hollywood Manuel Puig, se privara de estar ahí cuando El Beso de la Mujer Araña recibió cuatro nominaciones al Oscar, en 1985. También se perdió el triunfo en Broadway, cuando El Beso se convirtió en un musical y arrasó con siete premios Tony, en 1992. Ambos momentos forman parte de la larga cadena de sinsabores que le ocasionó a Puig el éxito de El Beso de la Mujer Araña. El mismo pareció anticiparlo en una frase que pone en boca de Molina, el homosexual que protagoniza la novela (y que pierde parte de ese protagonismo en la película y otra parte más en el musical): “Todas las mujeres defectuosas tienen un triste final”.
Puig definía a Molina como mujer defectuosa: “Ese tipo de homosexual identificado con el cliché de la mujer dominada pero heroica del cine de los años ’40, que no quiere o no puede cambiar su identificación con esa fantasía”. Como se sabe, Puig ponía a Molina en una misma celda de prisión con un guerrillero llamado Valentín Arregui Paz. Molina debía sonsacarle información a Arregui; para eso lo habían puesto en esa celda las autoridades carcelarias. Arregui terminaría cayendo en las redes de Molina, según los carceleros, porque un macho necesita ponerla donde sea, incluso enjaulado, especialmente cuando está enjaulado. Y Arregui era en el libro el epítome del guerrillero. Y, en los años ’70, el guerrillero era el epítome de lo macho. Esa era la asombrosa novela que había escrito Puig en el año 1975, corrido de la Argentina por la Triple A, viviendo en casas prestadas entre México y Nueva York, mirando en forma obsesiva viejos melodramas en blanco y negro por televisión, noche tras noche (de ahí había sacado la herramienta con que Molina seduce a Arregui en el libro: contándole películas, en la oscuridad de la celda, noche tras noche).
Cuando el libro se publicó en España (ya había ocurrido el golpe en Argentina) tuvo, aquí y allá, muchos más detractores que defensores. No sólo entre pacatos y reaccionarios: Ugné Karvelis, ex esposa de Cortázar, recomendó a Gallimard no publicarlo “porque deja mal parada la lucha de los revolucionarios latinoamericanos”, y la misma decisión tomaron casi todos los demás editores de Puig en Europa. Era un libro-anatema para la época. Pero Puig estaba convencido, cuando se instaló en Nueva York en 1976, que Hollywood llevaría su novela al cine. Incluso contrató (a pesar de su célebre tacañería) a la Agencia Lynn Nesbit para que lo negociara. Pero detestó que el interesado mayor fuese un argento-brasileño llamado Héctor Babenco y que Babenco consiguiese interesar para el papel de Molina a Burt Lancaster, quien estaba ya medio gagá y abrazó el proyecto como una oportunidad única de hacer pública su homosexualidad, para espanto de los productores, que respiraron aliviados cuando un episodio cardíaco bajó a Lancaster del proyecto. La agencia que lo representaba informó entonces que el joven maravilla William Hurt estaba interesado en el papel de Molina y que podían conseguir a un respetado actor de Broadway (el portorriqueño Raúl Juliá) para hacer a Arregui.
Poco pareció importarles que, en la novela, Molina tuviese cuarenta años y Arregui veinticinco. Menos aún que Babenco no hablara inglés y que Hurt hubiese detestado Pixote y que todos en el set estuvieran al tanto de que Puig detestaba el guión tanto como al director y al actor principal (la película se filmó en Brasil y Puig vivía allí desde 1980). Al segundo día de rodaje, Babenco y Hurt casi se trompean y no se dirigieron más la palabra. Hurt dirigió sus escenas y también la actuación de Juliá. Babenco sólo pudo encargarse de las breves (e interminables) secuencias kitsch con Sonia Braga. Cuando la película estaba en montaje en Los Angeles, a Babenco le diagnosticaron un cáncer: creyendo que se moría, prefirió volverse a Brasil con su familia y dejó la película en manos de los montajistas. Nadie podía creerlo cuando la semihuérfana copia terminada empezó a cosechar premios, desde Cannes hasta la noche de los Oscar.
Puig no había querido ir ni al estreno brasileño. En una fallida cena organizada por los productores, Hurt le había confesado que, en sus años escolares, una pandilla de compañeros de curso le habían dado una paliza y que ésa era la matriz que había usado para componer el personaje de Molina. Puig contestó por lo bajo que Hurt nunca comprendería “cómo uno podía amar a esos muchachos que te golpean en el patio”. En una carta que le escribe a Cabrera Infante es más enfático aún: “Mataron el núcleo de la historia, que era la alegría de vivir y el humor de Molina. Hurt está tan torturado y neurótico como en la vida real. El pobre Juliá está mejor, a pesar de que su personaje casi no existe. Dudo que lo poco que queda conmueva a la gente”. Traicionado por Hollywood, Puig se ilusionó con una revancha en Broadway y asistió a una reunión en Nueva York con Hal Prince, responsable de las versiones musicales de Cabaret y Chicago e interesado en hacer lo mismo con El Beso de la Mujer Araña. Según Prince, Puig lo trató con recelo hasta que él dio a entender que la película no le había gustado nada: segundos después, el tímido escritor escenificaba por toda la sala de reunión cómo debían ser los cuadros del musical. Los que conocían a Male, la madre de Puig, decían que era el verdadero Manuel. Yo creo que no ha de haber habido un Molina mejor que el encarnado por Puig en aquellas oficinas del centro de Manhattan.
Pero la Maldición de la Mujer Defectuosa fue más fuerte: una sencilla operación de vesícula terminó matando de manera absurda a Puig en Cuernavaca. Mientras tanto, en Nueva York, Prince cambiaba una y otra vez de enfoque y guionista, acumulando un rojo de dos millones de dólares en el banco cuando por fin estrenó en Broadway. En el camino, había traicionado las promesas hechas a Puig en aquella reunión en Manha-ttan. Si Hurt había desvirtuado al Molina original, el musical lo sometió a una indignidad mayor: lo desterró a personaje secundario. Quienes hayan visto la película recordarán que Sonia Braga aparecía tres o cuatro veces “corporizando” los melodramas que Molina le contaba a Arregui. En el musical, ése es el papel descollante: el que tiene los mejores cuadros, las mejores canciones, el vestuario más impactante, el máximo tiempo sobre el escenario. Todo lo que hacía inolvidable a Molina en la novela, en el musical lo hace no una mujer defectuosa sino una potra.
Esa paradoja es el triste final, el castigo que sufrió El Beso de la Mujer Araña: que una obra que celebraba como ninguna otra el encanto, el coraje y la nobleza de los gays feos, patéticos y anónimos terminara teniendo como protagonista-fetiche a una mujer despampanante. El día en que le den ese papel y el de Molina a un mismo actor, el día en que alguien sobre un escenario haga lo que hizo Manuel Puig para Hal Prince en aquellas oficinas en el centro de Manhattan, terminará de cerrarse el círculo y quizás así se extinga por fin la Maldición de la Mujer Defectuosa.